Mientras en películas de ciencia ficción se habla de exoesqueleto y elementos cibernéticos que se adaptan al cuerpo humano para darle super poderes, en la Universidad Industrial de Santander, UIS, un estudiante creó un exoesqueleto real para ayudar en los procesos de recuperación de los pacientes con discapacidad de mano.

Luis Fernando Niño Celis, estudiante de la UIS, realizó un prototipo de exoesqueleto robótico que permite ofrecer una terapia automatizada y controlada. Este proyecto fue el trabajo de grado del estudiante Luis Fernando Niño Celis, el cual fue dirigido por el profesor Jorge Eduardo Quintero Muñoz y codirigido por Jaime Guillermo Barrero Pérez.

El novedoso dispositivo cuenta con una estructura de exoesqueleto con 5 grados de libertad, 2 canales de EMG, un circuito encargado del control de los actuadores y la comunicación WiFi, y una aplicación móvil que permite controlar las variables del sistema, el modo de operación y visualizar las señales EMG registradas. El artefacto pesa 450 gramos y se monta completo sobre el brazo del paciente, lo que lo hace cómodo y compacto, explica que creador.
Este trabajo se adelantó durante la época de la pandemia, por lo que para el equipo es más satisfactorio haber llegado a buen puerto pese a las dificultades que tuvieron para reunirse presencialmente, explicó el creador de exoesqueleto.


