Con el fin de mejorar las condiciones en las que, niños y niñas de Lebrija reciben sus clases, fueron construidos salones con sobrantes de madera y carretes abandonados que no cumplían ninguna función.
Se trata de la Institución educativa Llanadas, ubicada en el municipio de Lebrija, la cual, alberga más de 500 estudiantes de diferentes cursos entre ellos, bachillerato.
En diálogo con el programa Opina Santander, de La Cultural 100.7 FM, el rector de la Ecoescuela, Rodolfo Rojas Mendoza, explicó cómo se llevó a cabo esta novedosa obra. “Todo surgió por iniciativa de un empresario, el cual, abrió una convocatoria para reutilizar enormes carretes en los que, se transporta cableado de interconexión. Estos carretes son sometidos a un proceso de secado, luego se le aplica aceite de linaza y tiene un periodo de útil cercano a los 30 años, garantizando seguridad a la comunidad educativa” dijo Rojas Mendoza.

La escuela consta de 120 metros cuadrados, las paredes son hechas con carretes circulares que se cortan por la mitad. En los espacios, se pone la madera sobrante dejando una pared sólida; las columnas y vigas de amarre son realizadas con madera virgen que va anclada al concreto de los pisos.
Finalmente, directivos de la Ecoescuela, hacen un llamado a las empresas que quieran de alguna forma ayudar a construir más salones de clases, dadas las condiciones en las que se encuentran los demás estudiantes, debido a la falta de recursos destinados para el mejoramiento de infraestructura educativa que hay en Santander.


