Durante el fin de semana las lluvias no dieron tregua en Santander y los cultivos de los campesinos quedaron bajo el agua. Hubo quieres lograron rescatar un poco de su trabajo pero no cuentan con las vías para transportarlo.
Más de 200 personas damnificadas es el balance del fin de semana en Puerto Parra luego de que los ríos Carare y Opón se crecieran e inundarán las tierras de la zona rural, pero también por esta situación en el sector urbano colapsó la red de alcantarillado, y los enseres de los puertoparrences flotaban en lo que se convirtió una piscina propia en cada una de las viviendas afectadas, por este motivo se declaró la calamidad publica.
En Puerto Wilches no sólo los campesinos lamentan la pérdida de sus cultivos, a pesar de que hay agua para navegar no se puede pescar «Las lluvias también están afectando la actividad pesquera, los pescadores acabamos de salir de una veda y no hemos recibido ayudas ni del gobierno, local, departamental y nacional», Señaló Pablo Gil rincón, pescador.
Lebrija no se salvó de sufrir afectaciones por las lluvias, en la vereda Vanegas el río Playeron tuvo una creciente súbita que tiene en riesgo a 3 viviendas. » Llevó viviendo toda mi vida en este pueblo y nunca el río se había crecido así, tengo el río en mi casa, necesito que la alcaldía me ayude» manifestó Maria Oliveros, habitantes del sector.


