Jóvenes que se preparan para hacer la diferencia en el campo  

26 de julio de 2022
Entre las montañas de Santander y los desafíos diarios de sus labores propias del campo, viven jóvenes en edades entre los 8 y  21 años, que le apuestan a volver productivas sus tierras, eso sí,  protegiendo una las zonas más hermosas y biodiversas de país, la provincia de Soto Norte. Son del municipio de Matanza, […]
Por Equipo Comunicaciones

Entre las montañas de Santander y los desafíos diarios de sus labores propias del campo, viven jóvenes en edades entre los 8 y  21 años, que le apuestan a volver productivas sus tierras, eso sí,  protegiendo una las zonas más hermosas y biodiversas de país, la provincia de Soto Norte.

Son del municipio de Matanza, viajan desde varias veredas como: San Isidro, Vega Grande, La Cuchilla y San Carlos. Pese a las dificultades de vías terciarias convertidas en verdaderas trochas caminan horas, usan bicicletas, hasta en lomo de mula para llegar a sus talleres con el ánimo de aprender.

Se van rotando. Cada casa de ellos se adapta perfectamente para recibir a los demás, al principio eran 15, ahora 35, y así, va subiendo el interés por clases que brindan expertos en diferentes áreas de Corambiente, una corporación del sector solidario que busca dignificar el campo santandereano plantando una semilla de esperanza y conocimiento en ellos, para que no abandonen su tierra y la vuelvan mucho más productiva protegiendo su ecosistema.

Los jóvenes han realizado de la mano de expertos, monitoreo forestal que consiste en hacer un inventario, saber de manera exacta la riqueza en materia de biodiversidad con la que cuenta la zona rural de Matanza. Luego hacer proyectos productivos que les permita tener una mejor calidad de vida.

“Esperamos que todo esto que hacemos de ir conociendo el territorio les permita a estos jóvenes encontrar alternativas económicas como el ecoturismo o la producción a través de los beneficios que da el bosque, la fauna y la flora, y que ese granito de arena que estamos haciendo en las montañas de Santurbán, pueda servir para que la gente entienda que hay que cambiar la forma en la que nos relacionamos con el planeta. Ellos son esa semilla de cambio que sembramos desde Corambiente, ojalá mucha gente lo pueda conocer para darles el valor que se merecen las personas que protegen nuestros ecosistemas” dijo Ricardo Eslava, líder del proyecto de jóvenes de Corambiente.

Son inquietos, con ánimo de aprender, de descubrir la riqueza de su tierra, generar más y más oportunidades no solo para ellos y sus familias, sino para todos. “Empezamos a mirar como podíamos empezar a manejar nuestra platica, iniciamos con un proyecto de gallinas con el apoyo de Corambiente y la Asociación de Mujeres Campesinas que son nuestras madres y pues ellas son nuestro ejemplo de organización” dijo Miguel Ángel Flórez un joven habitante de la zona rural de Matanza.

Jóvenes que hablan con visible emoción de sus experiencias, de lo mucho que valoran ahora sus campos, sus casas, sus familias, entendiendo que hacen parte de una nueva Colombia, una que ve en el paisaje cotidiano, la más maravillosa de las riquezas.

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