El relleno sanitario El Carrasco ha sido tema de conversación en los últimos años debido a órdenes judiciales que han ordenado su inminente cierre por no cumplir con los protocolos requeridos de salubridad y se ha pedido adecuar en otro lugar la disposición de los residuos. Sin embargo, el alcalde de Bucaramanga, Juan Carlos Cárdenas aseguró en el pasado mes de enero que “seguimos esperando qué municipio de Santander va a levantar la mano para crear un nuevo relleno y que nos permita disponer allí. Hoy en Bucaramanga no existe otro lugar, el único que tenemos es El Carrasco”.
Cinco meses después y con la finalidad de verificar su estado actual, la Administración Municipal realizó una visita técnica con esperanzas de poder mantener el lugar por unos años más.
En la inspección realizada, de acuerdo con el Director Técnico de la EMAB, Javier Mauricio Carrillo, se evidenció una reducida emisión de olores, la poca presencia de aves carroñeras y el tratamiento de lixiviados con máquinas de última tecnología para evitar que estos líquidos se filtren a las quebradas aledañas, afectando el ecosistema. A su vez, el funcionario aseguró que gracias a la Estación de Clasificación (ECA), diversos materiales como papel, vidrio, plástico y aluminio han sido útiles para la fabricación de productos en pro de la labor del reciclaje.
Mil toneladas cada día aproximadamente llegan a las 90 hectáreas que componen El Carrasco, provenientes de Bucaramanga, Floridablanca, Girón, Piedecuesta, Rionegro, El Playón y Matanza.
Pese al fallo judicial que ordenó el cierre definitivo del relleno sanitario, las intervenciones de vigilancia han sido de carácter limitado puesto que las últimas inversiones realizadas no han sido bastante efectivas y su operatividad se ha visto reducida de manera significativa. No obstante, los esfuerzos continúan para asegurar el funcionamiento de este importante relleno a largo plazo, incluso si se cuenta que existen estudios técnicos que avalan la capacidad de operar por al menos 10 años más.
El Carrasco representa para Bucaramanga un lugar importante para el ecosistema y de ser clausurado, representaría una amenaza para el mismo y para la ciudadanía que vería con preocupación el destino final para depositar sus desechos.


