Casas agrietadas, pisos levantados y fisuras en las vigas, así se encuentran actualmente cinco casas del asentamiento Miramanga, al oriente de la ciudad, luego de que según sus habitantes, las fuertes lluvias y los movimientos de la tierra ocasionaran que una tubería explotara el pasado domingo 1 de octubre.
De acuerdo con Nelly Yolanda Claro, una de las habitantes damnificadas, «el aguacero de ese día hizo que mi casa y el andén que había acabado de construir se agrietara, así como las casas de las otras familias del sector».
A pesar de que la explosión de la tubería fue reparada por la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, EMPAS, los ingenieros de dicha entidad les notificaron a las familias del asentamiento que la situación presentada también podría deberse a otros factores.
«La entidad nos indicó que la problemática también podría tratarse de una falla geológica en el terreno o que los antiguos dueños del suelo rellenaron todo el piso y luego nos lo vendieron sin decirnos nada», aseguró Nelly.
La mujer, que llegó a la ciudad hace cerca de 10 años, aseguró que, durante la visita de las autoridades, la principal recomendación fue evacuar las viviendas por el riesgo inminente en el colapso. Tanto ella como las cuatro familias, están a la espera de las soluciones que puedan brindarle las autoridades.
«Los ingenieros nos dijeron que debemos desalojar. Estamos esperando qué resultados tienen los estudios que supuestamente hicieron para saber qué podemos hacer o si nos van a brindar una ayuda», afirmó la habitante.
Hasta el momento, las otras casas del sector no presentan daños.


