La Secretaria del Interior, Melissa Franco, aseguró que 7 ciudadanos extranjeros tuvieron que ser expulsados de la ciudad debido a que se encontraban realizando actos de delincuencia, peleas y porte de armas blancas en el municipio.
“Desde la Administración Municipal junto a Migración Colombia, la Policía y la Personería se hizo una intensificación de planes operativos en diferentes zonas de la ciudad, establecimientos comerciales y en espacios públicos donde logramos estos traslados de estas personas que estaban ocasionando problemas de convivencia y seguridad”, afirmó la funcionaria.
Anteriormente, se les había implementado medidas correctivas del Código Nacional de Seguridad Ciudadana para evitar el porte de armas blancas, sustancias psicoactivas, realizar riñas y cometer hurtos. En la noche del jueves 17 de marzo fueron trasladados hacia la frontera con Venezuela para ser judicializados por las autoridades del país aledaño.
A su vez, la Secretaria del Interior enfatizó en la reincidencia de hechos delictivos por parte de estas personas si retornan a la ciudad: “Aquellos que son trasladados y vuelven a nuestra ciudad a cometer actos contrarios a la convivencia, inmediatamente pueden ser judicializados por el delito de fraude a resolución judicial. Asimismo, cualquier migrante que se le imponga un comparendo perderá los beneficios del estatuto temporal migratorio”.


