La adicción al celular afecta tanto tu cerebro como las drogas

Escrito por el 03/03/2020

Un grupo de investigadores examinaron las imágenes de resonancia magnética de los adictos a los teléfonos móviles y descubrieron que sus hábitos de uso del celular cambiaron físicamente la forma y el tamaño de su cerebro.

Artículo publicado originalmente por VICE India.

Se habló mucho sobre cómo a los adolescentes, que usaban demasiado los teléfonos inteligentes, les estaban creciendo cuernos en la parte posterior de la cabeza. Si bien estos resultados fueron inciertos, un nuevo estudio publicado en la revista Addictive Behavior descubrió que la adicción a los teléfonos inteligentes tiene los mismos efectos en el cerebro que la adicción a las drogas.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Heidelberg en Alemania examinó las imágenes de resonancia magnética de 48 participantes, 22 de los cuales eran adictos a los teléfonos inteligentes, mientras que los otros 26 no lo eran.

Los resultados arrojaron que aquellos con adicción a los teléfonos inteligentes mostraron cambios físicos en la forma y el tamaño de sus cerebros, particularmente en la materia gris. La materia gris en el cerebro es el centro asociado con el control muscular, el habla, la vista, el oído y también la salud mental, ya que contiene las áreas que controlan las emociones, la memoria, la toma de decisiones y el autocontrol.

Las imágenes de resonancia magnética mostraron una disminución de la materia gris en regiones importantes del cerebro, como la ínsula anterior izquierda responsable de las emociones, el temporal inferior que utiliza la memoria para identificar objetos y la corteza parahippocampal, que es un procesador clave de la memoria.

Estos resultados son similares a los de un estudio publicado anteriormente por la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., que revelaron que el abuso de drogas como la cocaína causaba que la materia gris del cerebro se redujera, justo en la misma manera en que lo hace el abuso del uso de teléfonos inteligentes.

Esto también respalda estudios anteriores que dicen que la adicción a los teléfonos inteligentes libera dopamina y estimula el sistema nervioso central del cerebro de una manera similar a como lo hace inhalar una línea de cocaína. “Dado su uso generalizado y su creciente popularidad, el presente estudio cuestiona la inocuidad de los teléfonos inteligentes, al menos en las personas que pueden estar en mayor riesgo de desarrollar comportamientos adictivos relacionados con estos”, concluyeron los investigadores.

Si bien ya antes se habían realizado muchos estudios para examinar qué tan malo puede ser para la mente usar el teléfono móvil, todos los resultados obtenidos habían surgido mediante mediciones de los neurotransmisores del cerebro, pero ahora, según el Daily Maileste nuevo estudio constituye la primera prueba basada en evidencia física de que el uso de teléfonos inteligentes y los cambios físicos en el cerebro pueden estar vinculados.

¿Cómo saber si se es adicto a la tecnología?

Sin entrar mucho en detalles, podríamos identificar 4 elementos clave que definen a toda persona con cierto grado de adicción a la tecnología:

  1. Sentimientos de culpa tras haber perdido demasiado tiempo on-line.
  2. Frustración o ansiedad cuando no se puede disponer de un aparato tecnológico a mano.
  3. Perder la noción del tiempo cuando se está conectado a un dispositivo.
  4. Pérdida de interés en otras actividades fuera del mundo digital.

¿Qué nos causa adicción a la tecnología? Las 3 mejores ideas para controlar el uso de las tecnologías

1. No es tan fácil depender en la voluntad

Muchos habrán ya intentado despegarse de la tecnología utilizando tretas de diferente índole, principalmente basadas en la voluntad de hacer algo o de dejar de hacer algo cuando la situación se presenta.

El problema es que por regla general estas ideas tienen las patas muy cortas y acabamos recayendo. Aunque pensemos que nuestra voluntad es fuerte, los expertos recomiendan recurrir a otras estrategias más avanzadas, sobre todo considerando que el mercado está diseñado para mantenernos activos, tecnológicamente hablando, la mayor cantidad de tiempo por día, por lo que la voluntad acaba flojeando tarde o temprano.

Lleva un diario del tiempo que deliberadamente dejaste tu celular a un lado.

2. La trampa de las notificaciones

Las notificaciones son una pequeña trampa que atrapa nuestra atención y nos invita constantemente a estar atendiéndolas. En cierto grado, son como un bebé llorando y pidiendo atención, así que podríamos decir que nuestro instinto busca resolverlo.

Uno de los trucos más efectivos, aunque a muchos podría dar vértigo por miedo a perderse algo, es prescindir completamente de ellas. Si hay algo importante que alguien debe notificarnos, que nos llamen. Esto puede sonar a un regreso al pasado, pero si queremos salir del bucle adictivo, este paso es altamente efectivo.

3. Rellenando los pequeños momentos vacíos

Si tenemos muchos ratos libres a lo largo del día, la tendencia natural es rellenarlos con actividades vacías. Por lo general, esto se traduce en ver el teléfono móvil, revisar nuestras redes sociales o cualquier otra actividad tecnológica que requiera de poca actividad mental y sirva de relleno satisfactoriamente.

El problema es que esta conducta refuerza la adicción al teléfono y, al final, nos empuja a acabar haciendo lo mismo más allá de los ratos libres, sobre todo en aquellos momentos en los que queremos evadirnos o que simplemente no tenemos ganas de hacer lo que debemos hacer.

Por ello, una solución consiste en replantearnos pequeñas actividades con sentido, como breves sesiones de meditación, hacer un dibujo aleatorio o colorear un rato, cualquier otra actividad que nos pueda llegar a gustar y no implique el uso de la tecnología.

Impactos: 73


La Cultural 100.7 FM

Audio en vivo

Video en vivo

Background